Antorcha Olímpica

01.08.2014 07:05

Un poco de historia ...

La tradición de la llama olímpica proviene de los Juegos Olímpicos Antiguos. En la antigua Grecia, una llama eterna era colocada frente a los principales templos. Una situación similar sucedía dentro de los límites de Olimpia, sede de las competiciones, en el santuario dedicado a Hestia o en los templos de Zeus y Hera, donde también se realizaban sacrificios de animales en su honor.

Aunque el recorrido de la antorcha olímpica no tiene un precedente antiguo, en Atenas se realizaba un evento similar denominado lampededromía —carreras de antorchas— realizado en honor a ciertos dioses.

En cierto modo, la tradición del recorrido también se inspira en la tregua olímpica, cuando mensajeros abandonaban Elis para anunciar a otras ciudades-estado la fecha exacta de las competiciones, además de establecer la ekecheiria —tregua sagrada— en la que las ciudades-estado tenían la obligación de detener las operaciones bélicas un mes antes y durante el período de los Juegos Olímpicos para que atletas y espectadores pudieran viajar con «relativa seguridad».

En Berlín 1936 se introdujo por primera vez un viaje de relevos para llevar la llama de Olimpia a la sede de los Juegos. El recorrido de la antorcha olímpica inicia con el encendido de llama en Olimpia y finaliza con el encendido del pebetero olímpico durante la ceremonia de apertura en la ciudad sede. Al contrario de la llama, el recorrido no tiene un precedente antiguo.